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We need each other to be healthy. Yes, we all experience better overall health when those around us are healthy, too. What I mean is that we need each other, in order to be healthy. It is widely accepted that there are large health disparities in the United States; our beloved Sonoma County is not immune to this phenomenon. We’re going to need each other in order to fix it.

Access to resources is where we begin. When we talk about limited access to resources, we must acknowledge the systemic obstacles for those who have the highest need: communities of color. The Sonoma County Department of Health Services released a Leading Health Indicators report in 2010, which supports this understanding, stating that “socio-economic factors such as income, educational attainment, and racism are recognized as powerful social determinants of population health” (2010). As much as a decade ago, we were once again made aware of the inherent unfairness of our society, and of the effects of oppressive systems that have created a world where people of color and other minority groups are left to find their own solutions, or suffer the consequences. 

It’s true that we have been hearing a lot of this lately; it’s painful to face the disparities, the inequality, and the huge amount of work it will require to make real changes to the ongoing imbalance of privilege in our culture. And yet, we are strong. We are Sonoma Strong. We have seen what our collective will can do, witnessed the resiliency of our communities, and come together under the most dire circumstances to recover from the losses we have suffered collectively over the past several years. Let this be our call to action. Do not lose hope. We have to reach deep into our hearts, and connect with the greatest gift humanity has to offer: empathy and compassion for one another. We need to become willing to open our eyes and take in the entirety of the suffering, and immediately begin making changes that will reduce this suffering and bring us together in this time of division and loss. 

At Humanidad Therapy and Education Services, we are proud to be a part of the California Reducing Disparities Project in partnership with the Office of Health Equity, because of which we have been given an opportunity to participate in one of the largest research projects in state history (***). We are one of many community mental health agencies in the state working to create and legitimize culturally competent mental health services, focused on five populations: African Americans, Asians and Pacific Islanders, Latinx, LGBTQ, and Native (Indigenous) Americans. Our focus has been on working with the Latinx community in Sonoma County, and it has become clear to us that there is much work to be done in de-stigmatizing mental health and mental health services, as well as creating systems of access that correct these disparities. 

The UCLA Center for Health Policy Research reported in June of this year that “of the 3 million California adults who have recently experienced psychological distress and are eligible for public mental health services, 1.8 million say they have received no treatment or support” (2020). They identified that issues of access to mental health services are directly connected to citizenship and language barriers, as well as age, education, and marital/family status. The solution? More funding. In order to “increase the reach” of the Mental Health Services Act (MHSA), or Proposition 63 (passed in 2004 to provide mental health services to uninsured residents and those on Medi-Cal/other public insurance programs), it was found that we must “[increase] funding to expand access to the Community Services and Supports program and the Prevention and Early Intervention program; [increase] and [promote] a culturally competent and linguistically appropriate mental health workforce, and [prioritize] evaluation and statewide monitoring of the impact of these efforts” (2020). This means as citizens who enjoy the freedoms endowed by the Constitution of these United States of America, we are obliged to self-activate and take part in organizing the effort to make these changes. Information is power, and even though sometimes it hurts to face the truth, we have to lean on each other for the strength to do what must be done. We are ready. We are here. We are calling you in, asking you to join us. Vote. Listen to the stories of the people who are suffering the most. 

We need each other, now more than ever.

By Cody Westfall, AMFT at Humanidad

Nos necesitamos unos a otros, ahora más que nunca!

Nos necesitamos unos a otros para estar sanos. Sí, todos experimentamos una mejor salud en general con  los que nos rodean, ellos también estarán con buena sanos. Lo que quiero decir es que necesitamos de unos a otros, con el fin de estar saludables. Sabemos que hay grandes disparidades de salud en los Estados Unidos; nuestro querido condado de Sonoma no es inmune a este fenómeno. Nos necesitaremos el uno al otro para solucionar la desigualdad.

Tener acceso a los recursos es un buen comienzo. Es importante reconocer los obstáculos sistémicos para aquellos que tienen la mayor necesidad: minorias y comunidades de color. El Departamento de Servicios de Salud del Condado de Sonoma publicó ha dicho que respalda esta comprensión, afirmando que “los factores socioeconómicos como el ingreso de salario, el nivel educativo y la raza se reconocen como determinantes sociales poderosos de la salud de la población” (2010) . Hace más de una década, fuimos conscientes de la injusticia inherente de nuestra sociedad, y de los efectos de los sistemas opresivos que han creado un mundo donde las personas de color y otros grupos minoritarios deben encontrar sus propias soluciones, o sufrir las consecuencias. 

Es cierto que hemos estado escuchando mucho  sobre las diferencias socioeconómicas últimamente; Es doloroso enfrentar las disparidades, la desigualdad y la gran cantidad de trabajo que requerirá para realizar cambios reales en el desequilibrio continuo de privilegios en nuestra cultura. Y sin embargo, somos fuertes. “Somos Sonoma Strong”, hemos visto lo que puede hacer nuestra voluntad colectiva, hemos sido testigos de la capacidad de recuperación de nuestras comunidades y nos hemos unido en las circunstancias más extremas para recuperarnos de las pérdidas que hemos sufrido colectivamente en los últimos años. Que este sea nuestro llamado a la acción. No perdamos la esperanza. Tenemos que llegar a lo más profundo de nuestros corazones y conectarnos con el mayor regalo que la humanidad tiene para ofrecer: La empatía y compasión de él uno por el otro. Necesitamos estar dispuestos a abrir los ojos y asimilar la totalidad del sufrimiento, e inmediatamente comenzar a hacer cambios que reduzcan este sufrimiento y nos unan en este momento de división y pérdida. 

En Humanidad Therapy and Education Services, nos enorgullece formar parte del Proyecto de reducción de disparidades de California en asociación con la Oficina de Equidad en Salud, por lo que se nos ha dado la oportunidad de participar en uno de los proyectos de investigación más grandes en la historia del estado que se enfoca en las poblaciones más afectados.  Somos una de las muchas agencias comunitarias de salud mental en el estado que trabajan para crear y legitimar servicios de salud mental culturalmente competentes, enfocados en cinco poblaciones: afroamericanos, asiáticos e isleños del Pacífico, lLatinx, LGBTQ y estadounidenses nativos (indígenas). Nuestro enfoque ha sido trabajar con la comunidad Latinx en el condado de Sonoma, y nos ha quedado claro que hay mucho trabajo por hacer para desestigmatizar los servicios de salud mental y salud mental, así como para crear sistemas de acceso que corrijan estas disparidades. 

El Centro de Investigación de Políticas de Salud de la UCLA informó en junio de este año que “de los 3 millones de adultos de California que recientemente han experimentado angustia psicológica y son elegibles para los servicios públicos de salud mental, 1.8 millones dicen que no han recibido tratamiento o apoyo” (2020) . Identificaron que los problemas de acceso a los servicios de salud mental están directamente relacionados con la ciudadanía y las barreras del idioma, así como con la edad, la educación y el estado civil / familiar. ¿La solución? Más financiación con el fin de “aumentar el alcance” de la Ley de Servicios de Salud Mental (MHSA), o la Propuesta 63 (aprobada en 2004 para proporcionar servicios de salud mental a los residentes sin seguro y aquellos en Medi-Cal / otros programas de seguro público), se encontró que debemos “[aumentar] los fondos para expandir el acceso al programa de Servicios y Apoyo a la Comunidad y al programa de Prevención e Intervención Temprana; y [promover] una fuerza laboral de salud mental culturalmente competente y lingüísticamente apropiada, y [priorizar] la evaluación y el monitoreo estatal del impacto de estos esfuerzos ”(2020). Esto significa que, como ciudadanos que disfrutan de las libertades que otorga la Constitución de estos Estados Unidos de América, estamos obligados a automotivarnos y a participar en la organización del esfuerzo para realizar estos cambios. La información es poder, y aunque a veces duele enfrentar la verdad, tenemos que apoyarnos mutuamente para tener la fuerza para hacer lo que se debe hacer. Estamos listos. Estamos aquí. Te estamos llamando para pedirte que te unas a nosotros. Vota. Escucha las historias de las personas que más sufren. 

Nos necesitamos unos a otros, ahora más que nunca.

Por Cody Westfall, AMFT de Humanidad

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